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jueves, 4 de abril de 2013

Reconstrucción Comunista sobre la agresión imperialista a la RPDC.

Las provocaciones y las amenazas han sido una constante desde la primera intervención imperialista en la península Coreana en 1951 hasta nuestros días, la RPDC se ha enfrentado durante décadas al imperialismo norteamericano y ha vuelto a la palestra de la actualidad, con las provocaciones pertrechadas por los EE.UU y su títere Corea del Sur.

Corea del Sur es un país al servicio del imperialismo norteamericano, fue creado por ellos gracias a su invasión de la península en 1948, partiendo en dos a Corea, la RPDC y la títere capitalista Corea del Sur.

La RPDC ha resistido a pesar de los bloqueos y sanciones durante décadas valientemente frente a los imperialistas norteamericanos.

Somos críticos con la RPDC consideramos a la idea juche una desviación del marxismo, y no vemos con buenos ojos el seguidismo hacia las políticas Chinas ni que no se posicionaran de forma clara contra el revisionismo después del XX Congreso del PCUS.
Tampoco vemos bien la primacía de costumbres y cultura tradicional por encima de los principios del marxismo-leninismo, la cultura se ha de mantener, pero hay tradiciones que están destinadas a desaparecer porque van en contra del progreso y de la revolución, no compartimos la visión paternalista “oriental” que afirman los que defienden lo indefendible, que el poder pase de padres a hijos, y de hijos a nietos, es algo contrario a los principios del marxismo-leninismo y del centralismo democrático, el culto a la personalidad es una vergüenza para todos los proletarios del mundo, y no debemos participar en su mantenimiento.

A pesar de estas diferencias denunciamos la campaña imperialista contra la RPDC, y nos posicionamos con el pueblo Coreano y la RPDC contra el imperialismo norteamericano y sus lacayos, el internacionalismo proletario es una obligación, y la RPDC sabrá capear el temporal y seguir oponiéndose de forma eficaz al imperialismo norteamericano.

¡Fuera el imperialismo Yanqui!
¡Todos con la RPDC contra el imperialismo!

Reconstrucción Comunista           Abril 2013

jueves, 3 de enero de 2013

A vueltas sobre el Marxismo-Leninismo y las “nuevas ideas”.

Desde la caída de la URSS, y especialmente desde hace unos años, se viene hablando  de nuevas ideas para cambiar el mundo y contrarrestar el decadente capitalismo, ideas que representan al postmodernismo ideológico y que vendrían a responder a esa acuciante necesidad (?) que hay de sustituir el “fallido” marxismo con algo “novedoso”. Con este texto intentaremos dar respuesta a estas cuestiones desde una perspectiva de clase, desde una perspectiva marxista-leninista a estas “nuevas” ideas, las cuales intentaremos demostrar que no son nuevas, y que ya fueron desautorizadas por los marxistas clásicos.


Antes de empezar nos gustaría analizar brevemente los tipos de ideas y teorías sociales y cómo deben surgir:



“Pero hay diferentes ideas y teorías sociales. Hay ideas y teorías viejas, que han cumplido ya su misión y que sirven a los intereses de fuerzas sociales caducas. Su papel consiste en frenar el desarrollo de la sociedad, su marcha progresiva. Y hay ideas y teorías nuevas, avanzadas, que sirven a los intereses de las fuerzas de vanguardia de la sociedad. El papel de éstas consiste en facilitar el desarrollo de la sociedad, su marcha progresiva, siendo su importancia tanto más grande cuanto mayor es la exactitud con que responden a las exigencias del desarrollo de la vida material de la sociedad. 



 Las nuevas ideas y teorías sociales sólo surgen después que el desarrollo de la vida material de la sociedad plantea a ésta nuevas tareas.”



Sobre el Materialismo histórico y el Materialismo Dialéctico. J.Stalin.



Este fragmento nos viene muy bien para introducir el tema: Unas ideas pueden ser muy revolucionarias en un momento concreto, durante una época histórica y convertirse después en ideas que sustentan a la reacción. Como ejemplo más característico podríamos nombrar las ideas liberales de la burguesía, que durante el paso del feudalismo al capitalismo fueron revolucionarias, y que posteriormente, cuando se implantó el modo de producción capitalista, se convirtieron en la piedra angular de la reacción. Esto sucede cuando las ideas que auparon al poder a la burguesía dejan de representar a la mayoría de sectores de la población, es decir, cuando dejan de ser revolucionarias, entendiendo por este término el carácter “transformador” de las mismas.



Muchos de los promotores del socialismo del siglo XXI y otros “pensadores” de otras tendencias dicen que el Marxismo-Leninismo cumplió su fase histórica, y que igual que el liberalismo cumplió su papel y ya no tiene sentido, se ha convertido en algo atrasado y arcáico. No hace falta mucha imaginación para entender que estas posiciones anti marxistas sólo ayudan al campo de la reacción y de la burguesía pues el papel revolucionario y transformador del Marxismo Leninismo es cada vez más aceptado y comprendido por los sectores aventajados del movimiento obrero.



A lo que nosotros les contestamos de forma firme y enérgica: el marxismo-leninismo surge como ideología del Partido de vanguardia de la clase obrera, una teoría que sirve a los intereses de las fuerzas de vanguardia de la sociedad, adaptada a las exigencias del desarrollo de la vida material de la sociedad. Por esto el marxismo-leninismo sigue vigente, porque sigue sirviendo hoy en día a esa vanguardia de la sociedad, sigue respondiendo a las exigencias de las que hablábamos antes del desarrollo de la sociedad.



Además algunos de estos grandes utopistas se presentan como grandes pensadores que han incluso evolucionado o adaptado el marxismo a los tiempos de hoy, cuando en realidad es una bonita caricatura del marxismo la que realizan, ¿Cuáles son esos tiempos de hoy?, quizás nos equivoquemos, pero ¿acaso no vivimos en una época de concentración de capitales en cada vez menos manos?, ¿no vivimos un nuevo reparto del mundo por parte de los países imperialistas?, y decimos “nuevo” porque el mundo ya estaba repartido, y para hacerlo ahora tienen que hacer guerras de rapiña para robarse recursos y expoliarse unos a otros, ¿no hay conflictos entre los bloques imperialistas, entre las propias potencias imperialistas?, si es la descripción exacta del momento en que vivimos, es lo que afirmó Lenin sobre la fase (la última) del capitalismo en la que nos encontramos, el imperialismo, por lo tanto nos encontramos con la misma fase histórica, con las mismas circunstancias que dieron las  condiciones para que surgiera la teoría Marxista-Leninista. Algunos dirán que las cosas han cambiado debido a la globalización, le están poniendo otro nombre e intentando prostituir los contenidos, lo que ellos llaman globalización no es más que el proceso natural de agudización del imperialismo. Pero no partir de los hechos materiales concretos después de estudiarlos y conocerlos, como hacen estos pensadores utopistas, es partir de la base de que la fuerza transformadora en la sociedad son las ideas, y cuanto más innovadoras, frescas y transgresoras sean, mejor y más se venderán. En su enorme tergiversación y demagogia, los utopistas, llegados a este punto en el que son desenmascarados como los charlatanes que en realidad son, usarán los manidos y típicos tópicos de que, en verdad, somos unos rígidos y ortodoxos dogmáticos.



Por lo tanto, si nos encontramos en la misma fase histórica, y el marxismo-leninismo sigue dando las respuestas a las circunstancias que se nos presentan, ¿Cómo se llama lo que hacen estos señores autoproclamados nuevos ideólogos? Se llama, y se ha llamado así desde hace décadas, REVISIONISMO. Son los mismos revisionistas de hace 100 años, defienden las mismas tesis aunque intenten poner caras nuevas a sus viejas ideas, y siguen cumpliendo su función de zapa al movimiento comunista. Más bien cabría hablar, muy al contrario de la tesis que las tilda de “nuevas ideas”, de “nuevas tácticas de la burguesía” para llevar a cabo esa labor de zapa al movimiento revolucionario y consciente.



 “El fracaso de los utopistas, incluyendo entre ellos los populistas, los anarquistas y los socialrevolucionarios, se explica, entre otras razones, porque no reconocían la importancia primordial de las condiciones de vida material de la sociedad en cuanto al desarrollo de ésta, y, cayendo en el idealismo, erigían su actuación práctica, no sobre las exigencias del desarrollo de la vida material de la sociedad, sino, independientemente de ellas y en contra de ellas, sobre "planes ideales" y "proyectos universales", desligados de la vida real de la sociedad. 



La fuerza y la vitalidad del marxismo-leninismo estriban precisamente en que toma como base para su actuación práctica las exigencias del desarrollo de la vida material de la sociedad, sin desligarse jamás de la vida real de ésta.”

 

Sobre el Materialismo histórico y el Materialismo Dialéctico. J.Stalin.



Cuando estos “grandes y magnánimos” ideólogos hablan del mundo globalizado, de que el Partido, y por supuesto “la vieja idea” de Partido único, ya no tiene sentido, de un “nuevo” socialismo más democrático inspirado en Bolívar, que lo importante es el movimiento, que la clase obrera ya no existe, y te hablan del precariado, de la masa y del imperio, están basándose para teorizar sobre todas estas cosas, como decía Stalin, en planes ideales, en lo que debería ser para ellos, sin tener en cuenta las circunstancias materiales, el momento histórico en el que están viviendo. Creen en proyectos universales, como el socialismo del siglo XXI que inundará el mundo, cuando ha sustituido la ideología por consignas populistas y la concepción materialista por la concepción idealista más burda. Estos charlatanes lo único que consiguen es caricaturizar la verdadera esencia del Marxismo Leninismo, del socialismo científico, al despojar sus teorías de todo análisis de la situación concreta. 



“El alma del marxismo es el análisis concreto de la situación concreta”



Lenin



No aportan nada nuevo, es más, intentan exportar ideas que han fracasado históricamente, pero ya no en la práctica, sino en la teoría, ya que fueron superadas a finales del siglo XIX. No dan respuestas a los problemas de la fase histórica actual, por lo tanto son ideas anticuadas, disfrazadas de algo nuevo, pero inservibles para transformar absolutamente nada. Como decíamos antes, es por esto que solo sirven para frenar el desarrollo de la sociedad, como una herramienta de la reacción para mantenerse en el poder y debilitar y dividir el movimiento revolucionario. Lo que convierte a una clase en revolucionaria es que mientras dure su etapa histórica, sus intereses como clase tienen y deben coincidir con aquellos intereses generales de la sociedad, cosa que estos señores, con sus ideas, no realizan. 



Como muy bien decía Stalin, la fuerza, vitalidad y, nosotros añadimos, actualidad del marxismo-leninismo está en su carácter científico, en  que toma como base para su actuación práctica las exigencias del desarrollo de la vida material de la sociedad, sin desligarse jamás de la vida real de ésta y no en intereses propios y ajenos a la clase revolucionaria en esta época histórica, la única que porta en sus entrañas un mundo nuevo: el proletariado.



Juan Mesana García.

Enrique Machado Heras.



RECONSTRUCCIÓN COMUNISTA

DICIEMBRE 2012

viernes, 7 de diciembre de 2012

Sobre los Presos Políticos en el Estado Español

Desde Reconstrucción Comunista queremos expresar nuestro apoyo y solidaridad para con los presos y presas políticos en el estado español;  comunistas, anarquistas, independentistas y antifascistas rehenes del estado. 

El estado burgués de derecho no duda ni un momento a la hora de quitarse la careta democrática/humanista  para quitar de en medio, literalmente, a aquellos que pongan en peligro y hagan tambalearse los cimientos de su poder. Nosotros como comunistas entendemos que el marxismo leninismo arma al proletariado para su tarea de transformación de la sociedad, y entendemos que esta capacidad revolucionaria del marxismo leninismo, esta capacidad transformadora, es conocida por la burguesía. De ahí los constantes ataques a todos los matices de las ciencias del marxismo leninismo desde aquellos que defienden el orden vigente dando clase en universidades, escribiendo en periódicos, debatiendo en televisiones y radio, desde el reaccionario y el fascista hasta el social-demócrata más rancio. Estos constantes ataques adoptan distintas formas con el paso del tiempo, pero lo que es innegable es que, aún con el paso del tiempo, se siguen dando, se mantienen. Todos los detractores del marxismo leninismo afirman la misma calumnia; que han acabado definitivamente con él. Curiosamente los ataques contra él se siguen sucediendo. Los elementos conscientes del movimiento obrero pueden deducir de todo esto dos cosas: En primer lugar, que la burguesía como clase en el poder reconoce a su peor enemigo  en el carácter  revolucionario y transformador del marxismo leninismo, es decir, reconocen la verdad del marxismo leninismo, por lo que no duda a la hora de poner todos los medios a su alcance para calumniarlo, denigrarlo, desprestigiarlo y, en el momento requerido, perseguir, criminalizar, secuestrar, torturar y asesinar a los portadores de esa ideología.  En segundo lugar, que a pesar de todos los intentos y medios  dispuestos para calumniar y demostrar la falsedad del marxismo leninismo, las teorías de Marx, Engels y Lenin, así como los aportes de los grandes marxistas leninistas de la historia, como Stalin o Hoxha, están de absoluta vigencia y ganan constantemente terreno en el movimiento obrero. 

Por ello, queremos expresar nuestra máxima solidaridad, como hemos apuntado anteriormente, con todos los presos y las presas políticos en el estado español, en general, y en particular con el secretario general del PCE(r) Manuel Pérez Martínez, el camarada Arenas. El camarada Arenas  permanece secuestrado por el Estado por el único motivo de su militancia política, cosa que no se había visto desde que los nazis encerraron a Georgi Dimitrov en 1933. En total, ha pasado 18 años privado de libertad, ininterrumpidamente desde que fuera detenido en el año 2000 sumado a un período a finales de los 70 y principios de los 80. Su estado de salud es precario y el sistema insiste en proporcionarle un trato inhumano y cruel, mientras que esa misma burguesía españolista indulta a verdaderos terroristas alegando “problemas de salud”. Se le acusa de muchas cosas, todas relacionadas con el terrorismo hacia este supuesto estado de derecho, contra este estado de bienestar, contra la democracia y contra el bien común de la sociedad española. El fracaso del Estado al intentar doblegar la moral del camarada Arenas mediante todo tipo de vejaciones se convierte en una victoria moral y política, en una victoria del movimiento revolucionario. 

La solidaridad es una característica revolucionaria de la que todo comunista debe hacer uso. De no existir esta característica, no se puede hablar de comunistas. La solidaridad comunista es contraria al individualismo burgués que fomenta la sociedad capitalista, se refleja en que la solidaridad se utiliza con aquello o aquellos que fomentan la búsqueda del mayor número de bienes para el mayor número de personas, que busca solucionar las carencias materiales básicas del mayor número de personas y requiere una empatía verdaderamente revolucionaria en tanto busca la transformación de la sociedad. La solidaridad es un arma, y el proletariado debe enarbolarla sin complejos. La verdadera solidaridad, la comunista, es aquella que alienta los vientos de cambio y de justicia para el conjunto de explotados, pobres y oprimidos por el capitalismo. El chovinismo de siglas, las afrentas personales o estrictamente no políticas, o las diferencias políticas que pueda haber entre revolucionarios no es óbice para que esa solidaridad pueda ser llevada a cabo. Como decíamos anteriormente, sin solidaridad no puede existir el comunista.

Es por eso que desde Reconstrucción Comunista, a pesar de defender una línea que choca en momentos frontalmente con aquella defendida por el PCE(r), en cuestiones como la caracterización del estado, su llamada “política de resistencia” o la cuestión nacional, no utilizamos estas diferencias para no solidarizarnos, compartiendo la opinión  del partido del camarada Arenas:

“La verdadera unidad es la unidad de la clase obrera y la unidad del pueblo; no es la unidad de las siglas, ni de unas supuestas ideologías, ni de los diversos grupos y camarillas que pululan a lo largo y ancho de la geografía peninsular”. (1)

La unidad en base a unos verdaderos principios de clase solo puede beneficiar  al conjunto de la clase obrera. Por eso, a pesar de tener diferencias a nivel de caracterización del estado, no entendemos de dónde vienen las sorpresas de no poder solidarizarnos con presos políticos a pesar de no considerar que el Estado Español sea un estado fascista. Algunos alegan diferencias irreconciliables que harían de nuestra solidaridad para con los presos,  ya no de PCE(r) y GRAPO sino por extensión a todos aquellos que defiendan que vivimos en una dictadura fascista, una cosa imposible. Alegan que al negar el carácter fascista del estado estamos negando la condición de presos políticos de los camaradas presos, o más aún, su condición de comunistas. Nada más lejos de la verdad y de nuestra intención. El PCE(r) considera que el estado demuestra su carácter fascista, entre otras, al perseguir a su peor enemigo, encarnado por la línea política, el programa y la estrategia revolucionaria, que el PCE(r) considera justas, y representado por sus militantes comunistas. Nosotros entendemos que el fascismo es una de las formas que reviste la contrarrevolución en el poder, pero no la única forma que reprime. El estado burgués español, igual que las demás democracias burguesas al uso, reprimen al PCE(r) por su relación con la lucha armada que es la que penaliza, ilegaliza y criminaliza el estado burgués. La represión es característica de cualquier estado, siguiendo la máxima marxista de que éstos son un aparato de represión de una clase sobre otra, y no prueba, por sí sola, el carácter fascista de tal o cual estado.

Ninguna de estas pequeñas diferencias entre integrantes del movimiento obrero es óbice para ignorar nuestra responsabilidad como comunistas en torno a la materia de la solidaridad. Ninguna de estas diferencias puede hacernos cambiar la opinión de que cualquier intento de criminalización del PCE(r) o GRAPO y de sus militantes es un intento de criminalización del conjunto del movimiento comunista revolucionario y del conjunto de trabajadores.  La existencia de presos y presas políticos en el Estado Español es una realidad cuyo desconocimiento solo puede ser catalogado de imprudente ignorancia. Exigimos el fin de los juicios farsa al camarada Arenas, su inmediata puesta en libertad sin cargos tanto por su precario estado de salud como porque su único delito es haber sido y seguir siendo comunista. Exigimos la libertad para todos los presos y presas políticos de PCE(r), GRAPO, comunistas, independentistas, anarquistas, y luchadores sociales que permanecen rehenes del estado burgués español.
RECONSTRUCCIÓN COMUNISTA (RC)
DICIEMBRE 2012

viernes, 21 de septiembre de 2012

Sobre el Fallecimiento de Santiago Carrillo

El día 18 de Septiembre falleció Santiago Carrillo, a los 97 años de edad. Se están sucediendo múltiples homenajes, desde la monarquía que incluso acompañó a la familia del fallecido en las horas posteriores a su muerte, pasando por todos los partidos del sistema, incluyendo a organizaciones de “izquierdas” a las que les falta tiempo para presentarlo como un adalid de la lucha antifranquista, de la democracia, de la Transición (que entendemos como Traición), y artífice de la reconciliación nacional tras la Guerra Civil y el franquismo, donde no dudaba ni un momento a la hora de hablar de no volver a abrir unas heridas que, para nosotros, nunca cerraron. Habría que preguntarles qué es lo que entienden por lucha, ya que Carrillo no luchó en ningún sitio, por mucho que él se empeñe en decir lo contrario. No luchó ni durante la guerra, ni durante su exilio en el que vivió a cuerpo de rey. Para ilustrar este aspecto del “último gran secretario general”, simplemente un detalle; en 1936, cuando los fascistas acorralaban Madrid, Trifón Medrano, Secretario General de las JSU y todo el grueso de la dirección se fueron al frente de la sierra para defender Madrid, como no podía ser de otra forma. Todos excepto Santiago Carrillo Solares, que no fue bajo la excusa de que tenía gripe. 

Carrillo fue un traidor tanto a la clase obrera como al comunismo. Fue el principal impulsor,  junto a la Pasionaria, de la destrucción del Partido Comunista en España. Hizo más por el sistema y por la destrucción del movimiento comunista que el propio Franco, entregando a camaradas como Grimau, a quien no dedica más de un par de páginas en su último tomo de sus Memorias, culpando a un tal Lara de entregar a la Policía a Grimau y que desapareció tan misteriosamente y tan rápidamente como había aparecido. A Grimau intentaron asesinarlo tirándolo por una ventana de la Dirección General de Seguridad, pero sobrevivió para ser sometido a un juicio tan ridículo como falso, y fusilado posteriormente. El encargado de anunciar y justificar públicamente semejante chapuza de ejecución fue el otrora gran amigo y también “adalid de la democracia y la reconciliación nacional” Manuel Fraga, en calidad de Ministro de Información y Turismo. A otros sencillamente los expulsó suciamente cuando estaban a punto de enfrentarse a la muerte, como a Quiñones, por no hablar de las decenas de camaradas que fueron directamente asesinados por los acólitos de Carrillo y por orden directa de éste para mantenerse en el poder cual “Zar Rojo”. Sin entrar en detalles sobre temas más peliagudos e inquietantes como el hecho de que a su regreso del exilio fueron detenidos la mayor parte de los delegados procedentes del interior del país, o la lamentable actuación de delatores con el gran Joan Comorera que finalizó en su detención y un juicio en el que fue condenado a 30 años de cárcel. 

Ideológicamente su adaptación del eurocomunismo al estado no fue más que otra puñalada a las ideas comunistas, destruyó el Partido, lo deslegitimó a ojos de nuestra clase, dejándonos ahora a todos los destacamentos marxistas-leninistas que se han mantenido en el tiempo ante la difícil circunstancia de tener que volver a reconstruir el Partido. Con su adaptación de ese aborto ideológico llamado eurocomunismo y que es desde el principio hasta el fin una teoría antimarxista, niega la dictadura del proletariado así como la dictadura de la burguesía, y por el contrario alaba la “democracia burguesa” como método legítimo de acceder al poder y poder comenzar a pensar en el tránsito pacífico al socialismo. Esto es traición a la clase obrera y su causa al malinterpretar lo que es el estado que le lleva automáticamente a rechazar ideas claves como la de partido único o revolución violenta, bajo el manido tópico de que éstas son imposibles en los países capitalistas modernos. 

Todo esto, y por supuesto mucho más, es culpa del execrable de Carrillo. Nosotros no nos alegramos de su muerte ya que hubiéramos preferido que hubiera sido juzgado en un tribunal popular por crímenes contra la clase obrera.

RECONSTRUCCIÓN COMUNISTA (RC)
SEPTIEMBRE 2012

viernes, 6 de julio de 2012

En Apoyo a los Mineros

Desde el día 1 de Junio los mineros de Asturias y León han declarado una Huelga General Indefinida en el sector carbón y minería. La información nos llega dosificada y con cuentagotas para fomentar la desinformación y evitar el contagio y las muestras y gestos de solidaridad, que aún así no han conseguido frenar.

Los recortes, la crisis y las reconversiones afectan más brutalmente al sector de la minería que a los demás, pues se trata de uno de los más pobres.

Tradicionalmente, la minería es uno de los sectores más combativos y ejemplares que nos enseñan lo que es la dignidad obrera y la resistencia. Cuando te quitan el trabajo, el sustento y ponen en peligro la comida de los tuyos, hay dos opciones, agachar la cabeza y resignarse, o luchar.

Se están llevando a cabo piquetes a diario cortando carreteras, autopistas y líneas ferroviarias que unen Asturias con Madrid. Los enfrentamientos con la policía y la guardia civil son continuos.

Asturias está al borde del colapso y se halla comercialmente aislada. Mientras, los medios de comunicación y el gobierno esconden estos hechos. Asimismo, varios mineros siguen encerrados voluntariamente en los pozos como medida de presión.

Ellos no piensan dejar que el gobierno y los capitalistas suman a toda una región en la miseria.

Pero, ¿por qué luchan los mineros asturianos y leoneses? Los mineros luchan por las gentes de sus comarcas, de sus regiones, que como Asturias están muy afectadas por la situación del sector, por el valor estratégico del carbón, por sus puestos de trabajo, es decir, luchan por la justicia y con el deseo de corregir una injusticia histórica.

Hay algunos que se preguntan, inocentemente, cómo puede ser que los mineros la estén montando otra vez. Se preguntan a sí mismos el por qué usan la violencia abiertamente contra las fuerzas de seguridad del estado, o cortan carreteras pudiendo “incomodar” a otros obreros que van en camino a sus centros de trabajo. En fin, que se preguntan el por qué recurrir a métodos de lucha que más parecen del siglo XIX que del actual 2012. Pues bien, cuando los derechos históricamente conseguidos a través de los años, conseguidos con sangre, sudor y lágrimas, detenciones, muertes y represión, cuando todo eso que se había conseguido luchando es arrebatado porque sí, porque le conviene al grupillo de oligarcas de turno, cuando las condiciones de trabajo y salariales las vuelven a equiparar con aquellas del siglo XIX, bien propicia que los métodos de lucha para contrarrestar esta ofensiva capitalista sean métodos de lucha del XIX.

En Asturias, por ejemplo, la minería lleva funcionando más de cien años, produciendo carbón, y convirtiendo éste sector en estratégico y necesario para la subsistencia y desarrollo de este país, imprescindible incluso en los años de la dictadura franquista.

A pesar de ser un sector tan importante, era vilipendiado. Salarios de miseria, largas jornadas de trabajo, condiciones infrahumanas con ausencia de la más mínima seguridad, total riesgo pulvígeno contrayendo la mortal enfermedad de la silicosis. Esta situación provocó centenares de muertos y lisiados, sólo hay que consultar las estadísticas. El que tenía la “suerte” de sobrevivir era enviado a casa con una pensión irrisoria.

A finales de los años 70, y con la dictadura todavía coleando, algunas de estas condiciones se lograron mejorar mínimamente, pero no fue sin muchas huelgas, despidos, detenciones, muertes, represión, encarcelamiento y torturas.

Pero las mejoras que se pedían eran en particular para los mineros y sus condiciones de trabajo, pero en general para su entorno, pues a cargo de los mineros había familias, niños y ancianos, personas y empresas cuya actividad estaba directamente relacionada con la mina. Por cada puesto de trabajo en mina se generaban dos más indirectos e inducidos. Sinuosas carreteras que en muchos casos eran antiguos caminos vecinales un poco reparados y ampliados, el ruido y el polvo impregnándolo todo día y noche, degradación de los ríos, escombreras por doquier que enrarecían aun más el deteriorado paisaje, a lo que habría que sumar el “achatarramiento” de instalaciones abandonadas, pérdida de manantiales a causa de las explotaciones, etc.…

Las casas, los hogares, eran construcciones rurales con las típicas carencias de la época, y con la llegada propiciada por el gobierno de la inmigración, lo que se consiguió es un chabolismo puro y duro. Cierto es que en las poblaciones donde se asentaba el comercio y la pequeña industria vinculada a la mina, así como en las barriadas que eran construidas junto a los pozos, la situación era más sostenible, pero no en exceso.

Esas carencias se han ido manteniendo con el tiempo, confirmando la máxima de que sólo necesitan a los mineros y sus familias para extraer carbón, teniéndoles como algo así como ciudadanos de segunda. Además, durante la dictadura franquista, en 1967, se crea la empresa pública HUNOSA con indemnizaciones escandalosamente millonarias a los empresarios propietarios de las minas, en muchos casos contabilizando activos por metros cúbicos de aire y que aportaron plantillas de trabajadores muy recargadas en puestos no productivos constituyéndose en una gran rémora para la productividad que a lo largo de los años la empresa no logra corregir.

Con las nuevas energías y la globalización de la actividad económica, así como lo dificultoso de los yacimientos que graban mucho el coste por tonelada, la minería fue perdiendo la fuerza de su capacidad abastecedora de energía.

En su día los sindicatos, conscientes de la nueva situación, pactaron con los distintos gobiernos la reducción del sector, luchando por mantener una producción estratégica. En el estado solo tenemos carbón como productor de energía.

En ese pacto se alcanzó el compromiso para reparar la degradación ambiental que favorezca el hábitat así como unas buenas comunicaciones y también una imprescindible reindustrialización para mantener población en las cuencas y que estas no sean sumergidas en la marginalidad. A día de hoy, la inmensa mayoría de estos acuerdos entre sindicatos y gobiernos siguen sin cumplirse.

Gobierno tras gobierno van deshaciendo acuerdos, promesas, van deshaciendo a su antojo derechos conseguidos históricamente por la clase obrera y por los mineros, y éstos, una vez más, sufren en sus carnes y en la de sus allegados la represión, la criminalización y la persecución.

Pero como hemos dicho más arriba, ante estas injusticias y estas embestidas del capital caníbal, los compañeros mineros no agachan la cabeza. Nada más lejos de su intención. Su intención no es ni más ni menos que no permitir que les arrebaten lo que ellos y sus antepasados consiguieron con tanto esfuerzo, sus derechos a trabajar y vivir dignamente. En vez de resignarse, convertidos en ejemplo ya no solo para el resto del estado, sino para la clase obrera internacional, se movilizan, resisten, y luchan. Porque es su deber como clase obrera. Y el nuestro unirnos a su grito.

Desde Reconstrucción Comunista queremos expresar nuestra admiración y solidaridad para con los mineros, sus familias, y concretamente, con su lucha y sus peticiones. No son ni más ni menos que las exigencias de la dignidad, del orgullo, del amor propio, de la nobleza y la grandeza que caracteriza a la clase obrera.


"No hay nada que los capitalistas teman más que la resistencia unida y con determinación del pueblo trabajador" Bob Crowe, secretario general de RMT, sindicato de transportes de Reino Unido.


RECONSTRUCCIÓN COMUNISTA (RC)

JULIO 2012

lunes, 25 de junio de 2012

Socialismo del siglo XXI: Ideas Burguesas Enmascaradas por Terminología Obrera

No son pocos los que a día de hoy siguen defendiendo un fenómeno que se ha extendido estos últimos años, el llamado socialismo del siglo XXI, el cual demostraremos que no es más que un compendio de ideas burguesas enmascaradas bajo terminología revolucionaria. Se alude generalmente al socialismo del siglo XXI para designar a las administraciones de Chávez en Venezuela, de Evo Morales en Bolivia y de Rafael Correa en Ecuador. A priori ninguno de estos ejemplos nos parecen estados socialistas. A continuación entraremos en lo que caracteriza, según nuestro entender, a un estado socialista y lo que caracteriza, a su vez, al socialismo científico anteponiéndolo a esta nueva "creación", por llamarlo de alguna forma.

Lo primero que nos llama la atención es el propio nombre, socialismo DEL siglo XXI, como si se tratase de algo nuevo, como si las experiencias socialistas del siglo pasado y la teoría revolucionaria del socialismo científico ya no nos sirviesen, como si se hubiesen quedado anticuadas y caducas.


Nosotros apostamos por el socialismo EN EL siglo XXI, por la aplicación del marxismo-leninismo a la realidad actual, flexibles en la táctica e inflexibles en los principios. El marxismo-leninismo, como parte de la ciencia que es el materialismo dialéctico en su aplicación práctica, nos enseña a cómo adaptarnos a las circunstancias pero sin claudicar.


El socialismo del siglo XXI reniega del marxismo leninismo, y del socialismo como tal, pero para sustituirlo ¿por qué? Por pensamiento de liberales de la época de la independencia, por el socialismo utópico. Para mejorar el socialismo no se puede retroceder 200 años, eso no es avanzar o mejorar, es revisionar. Siglos después de que fuesen desenmascaradas por los maestros del marxismo, nos encontramos con las mismas ideas anticientíficas y pequeñoburguesas presentadas bajo un nuevo envoltorio. Es tal su afán por no cambiar nada de lo establecido, por perpetuar un sistema explotador, y es tal su insistencia en usar ideas y tópicos manidos bajo una nueva apariencia, que no dudan a la hora de hablar de la desaparición de las clases, sustituyéndolo por el concepto aparentemente "novedoso" del "pueblo". No sabemos si es a propósito o no el hecho de no reparar en que Jruschev y compañía, revisionista por antonomasia y méritos propios, ya comenzaron a hablar a mitades del siglo XX sobre la desaparición de las clases y el "Estado de todo el Pueblo", y todos sabemos como acabó tan "brillante" tesis.


Para más inri implementadas por intelectuales europeos como Dieterich y compañía, ni siquiera es una variante latinoamericana, los líderes del socialismo del siglo XXI se han subido a esa ola a posteriori a falta de una teoría con la que tapar su esencia pequeñoburguesa.


Hablan de Socialismo, que sin duda se ha de dar en un estado que sea socialista, pongamos de ejemplo al más polémico, la Venezuela de Chávez. A nuestro juicio, y al de cualquiera que no sea un reformista consumado, a este estado le faltan bastantes cosas para poder referirnos a él como socialista, partiendo de la premisa marxista de que un estado es una herramienta de opresión de una clase sobre otra. Por ejemplo: El "nuevo" estado se ha cimentado sobre el estado existente, sin destruir el estado burgués, sin crear el nuevo estado proletario con el que se instauraría el socialismo. Hablamos de la dictadura del proletariado que en Venezuela no existe. Lo que existe es un estado sin la represión característica de esa fase histórica de instauración del socialismo (partiendo de la base de que allí no existe). Veamos qué decía Lenin sobre este aspecto:


“Marx puso de relieve [...] que a los oprimidos se les autoriza para decidir una vez cada varios años qué miembros de la clase opresora han de representarlos y aplastarlos en el parlamento.

Pero, partiendo de esta democracia capitalista -inevitablemente estrecha, que repudia bajo cuerda a los pobres y que es, por tanto, una democracia mentirosa- [...] el desarrollo hacia el comunismo pasa a través de la dictadura del proletariado, y no puede ser de otro modo, porque el proletariado es el único que puede, y sólo por este camino, romper la resistencia de los explotadores capitalistas.
Pero la dictadura del proletariado, es decir, la organización de la vanguardia de los oprimidos en clase dominante para aplastar a los opresores, no puede conducir tan sólo a la simple ampliación de la democracia. A la par con la enorme ampliación del democratismo, que por primera vez se convierte en democracia para los pobres, en un democratismo para el pueblo, y no un democratismo para los sacos de dinero, la dictadura del proletariado implica una serie de restricciones puestas a la libertad de los opresores, de los explotadores, de los capitalistas. Debemos reprimir a éstos, para liberar a la humanidad de la esclavitud asalariada, hay que vencer por la fuerza su resistencia, y es evidente que allí donde hay represión, donde hay violencia, no hay libertad ni hay democracia.
Engels expresaba magníficamente esto en la carta a Bebel, al decir, como recordará el lector, que "mientras el proletariado necesite todavía del Estado, no lo necesitará en interés de la libertad, sino para someter a sus adversarios, y tan pronto como pueda hablarse de libertad, el Estado como tal dejará de existir."
Democracia para la mayoría gigantesca del pueblo y represión por la fuerza, es decir, exclusión de la democracia, para los explotadores, para los opresores del pueblo: he ahí la modificación que sufrirá la democracia en la 'transición' del capitalismo al comunismo”. (V.I. Lenin - El Estado y la Revolución, Cap. 5 Las Bases Económicas de la Disolución del Estado)


Asimismo, los medios de producción siguen perteneciendo a la burguesía, y sus nacionalizaciones no son socializaciones, por lo que la semejanza con un auténtico estado socialista es escasa. Este último punto es importante, ya que últimamente está en boca de todo el mundo la palabra “nacionalización”, y si bien se ha nacionalizado YPF Repsol en Argentina, y Bankia en el estado español, no podemos confundir “nacionalización” con “socialización”, a pesar de que algunos autonombrados gurús del comunismo usen uno u otro término como si del mismo se tratase. Evo Morales ya salió al paso con la nacionalización de la minera suiza Glencore, o la filial de Red Eléctrica de España. Chávez entró en delirios cuando comenzó a hablar de la nacionalización de lo que el llamó “sectores estratégicos para la Revolución Socialista”. Rafael Correa, por su parte, charlataneó sobre la nacionalización de la minería y el petroleo. Una vez más, recurrimos a los clásicos:


“La nacionalización sólo representará un progreso económico, un paso de avance hacia la conquista por la sociedad de todas las fuerzas productivas, aunque esta medida sea llevada a cabo por el Estado actual, cuando los medios de producción o de transporte se desborden ya realmente de los cauces directivos de una sociedad anónima, cuando, por tanto, la medida de la nacionalización sea ya económicamente inevitable. Pero recientemente, desde que Bismarck emprendió el camino de la nacionalización, ha surgido una especie de falso socialismo, que degenera alguna que otra vez en un tipo especial de socialismo, sumiso y servil, que en todo acto de nacionalización, hasta en los dictados por Bismarck, ve una medida socialista. Si la nacionalización de la industria del tabaco fuese socialismo, habría que incluir entre los fundadores del socialismo a Napoleón y a Metternich. Cuando el Estado belga, por razones políticas y financieras perfectamente vulgares, decidió construir por su cuenta las principales líneas férreas del país, o cuando Bismarck, sin que ninguna necesidad económica le impulsase a ello, nacionalizó las líneas más importantes de la red ferroviaria de Prusia, pura y simplemente para así poder manejarlas y aprovecharlas mejor en caso de guerra, para convertir al personal de ferrocarriles en ganado electoral sumiso al gobierno y, sobre todo, para procurarse una nueva fuente de ingresos sustraída a la fiscalización del Parlamento, todas estas medidas no tenían, ni directa ni indirectamente, ni consciente ni inconscientemente nada de socialistas. De otro modo, habría que clasificar también entre las instituciones socialistas a la Real Compañía de Comercio Marítimo, la Real Manufactura de Porcelanas, y hasta los sastres de compañía del ejército, sin olvidar la nacionalización de los prostíbulos propuesta muy en serio, allá por el año treinta y tantos, bajo Federico Guillermo III” (F. Engels - Del socialismo Utópico al Socialismo Científico, 1880).


Además dentro de ese estado aunque Chávez haya hecho el intento de crear un partido en su caso unificado, si de verdad fuera socialista sería único. Es una quimera, llena de contrarrevolucionarios trotskistas y socialdemócratas de todo tipo, su partido renuncia al marxismo-leninismo por dogmático y anticuado, y asume las ideas reaccionarias y pequeñoburguesas, anticientíficas que son verdaderamente, y así lo han demostrado, las ideas anticuadas y caducas. Entra en el juego de la burguesía y su circo electoral capitalista.


Nosotros siempre hemos apoyado a estos regímenes no por revolucionarios, pero sí por antiimperialistas. Pero el tiempo está demostrando, sobretodo en el caso de Ecuador, que si no se cambian los aspectos que hemos nombrado anteriormente, estos estados están condenados a virar más acentuadamente hacia la burguesía hasta convertirse en reaccionarios o que la contrarrevolución les pase por encima. Debemos ser críticos y no dejarnos llevar por falsas corrientes o modas, hay que denunciar el socialismo del siglo XXI ni más ni menos que como lo que es: es decir, una corriente de pensamiento pequeñoburgués y metafísico, cuya última meta es la de entorpecer el camino hacia la emancipación de la clase obrera. Este no es el camino para transformar la sociedad, si es verdad eso que ellos mismos predican, el que están por dicha transformación y no por coleccionar polillas apoltronados en el sillón de turno.


RECONSTRUCCIÓN COMUNISTA (RC)


JUNIO 2012